¿Que por qué 25? No sé, pero coincidiendo con el estreno este fin de semana en Estados Unidos de la adaptación cinematográfica del cheestastic musical Mamma Mia, la revista Entertainment Weekly publica su lista de los que considera los 25 mejores musicales de la historia del cine:
- The Wizard of Oz (1939)
- West Side Story (1961)
- Singin' in the Rain (1952)
- Cabaret (1972)
- Mary Poppins (1964)
- The Band Wagon (1953)
- A Hard Day's Night (1964)
- South Park: Bigger, Longer & Uncut (1999)
- Meet Me in St. Louis (1944)
- Love Me Tonight (1932)
- An American in Paris (1951)
- Swing Time (1936)
- On the Town (1949)
- Grease (1978)
- Hairspray (2007)
- A Star Is Born (1954)
- Chicago (2002)
- The Busby Berkeley Disc (2006 compilation)
- The Sound of Music (1965)
- Funny Girl (1968)
- Beauty and the Beast (1991)
- Gigi (1958)
- The Music Man (1962)
- Seven Brides for Seven Brothers (1954)
- Once (2006)
Aunque el musical no es precisamente mi género favorito y pensaba que se me haría imposible hacer una lista de 25, me acabo de dar cuenta que voy a tener que reconsiderar esa primera afirmación, porque estos 25 los reuní en un instante y se quedaron al menos 10 por fuera.
Aquí están mis musicales favoritos [en orden alfabético]:
The Band Wagon [Vicente Minnelli, 1953]
Junto a Stanley Donen, Vicente Minnelli es el director que definió el musical Hollywoodense. Su uso del color y sus composiciones que parecían pinturas que cobraban vida hicieron escuela. Aunque la sobrevalorada An American in Paris es considerada su obra definitiva, The Band Wagon, en gran parte por la incandescente química entre la recientemente fallecida Cyd Charisse y Fred Astaire, es mi favorita.
Cabaret [Bob Fosse, 1972]
Un musical ambientado en la Alemania pre-WWII que retrata con humor ultra-ácido el surgimiento del nazismo. Liza Minelli se convirtió en estrella, y las letras del dúo Kander & Ebb en temas como Maybe this Time o Money no han perdido su vigencia. Mientras escribo esto, en algún país del mundo se monta una nueva representación de esta obra.
Chicago [Rob Marhsall, 2002]
Rob Marshall emula exitosamente a Bob Fosse, desde la energía de sus coreografías hasta sus elecciones visuales, y el resultado es una adaptación impecable y una de las películas más entretenidas de los últimos años. La actuación de Catherine Zeta-Jones en esta película es el vivo ejemplo de ver una actriz deslumbrando y convirtiéndose en estrella. Lástima que no haya hecho nada desde entonces.
Dancer in the Dark [Lars Von Trier, 1999]
El "anti-americano" Lars Von Trier utiliza uno de los géneros que según él glorifican el sueño americano y lo pone de cabeza, con una actuación central de Björk inolvidable como su heroína que debe sufrir lo indecible para demostrar la crueldad del mundo [EEUU] hacia los más débiles [el inmigrante].
Funny Face [Stanley Donen, 1957]
El que tenga duda del carisma y el ángel de Audrey Hepburn sólo debe referirse a este musical, donde acompañada por Fred Astaire dan un nuevo giro a la historia de Pigmalion. La escena donde Audrey baila vestida de negro se ha convertido en una referencia pop-culture tal, que hasta Gap la ha utilizado en la campaña publicitaria de sus skinny jeans.
A Hard Day's Night [Richard Lester, 1964]
Me imagino que ningún otro musical ha podido capturar una época y un fenómeno de manera tan genuina. Como siempre, la marca de un buen musical es la buena música, y es prácticamente imposible encontrar mejor música que Los Beatles.
Hedwig and the Angry Inch [John Cameron Mitchell, 2001]
Dirigida, escrita y adaptada del musical de su propia autoría, John Cameron Mitchell crea un musical que no se parece a ningún otro, retratando la vida de un travesti alemán que se presenta en lugares de poca monta, en los que ahoga su furia por la traición de su protegido. Hay que admirar un musical donde el protagonista se queja de su malograda operación de cambio de sexo de la que le quedó "una pulgada furiosa."
The Hunchback of Notre Dame [Gary Trousdale, 1996]
En estas listas siempre se menciona a La Sirenita o La Bella y la Bestia cuando se trata de incluir musicales animados de la "Nueva Epoca Dorada" de Disney, pero esta película con sus temas oscuros debajo de la hermosa animación creo que es la que mejor representa la sensibilidad de Walt Disney traída al nuevo siglo. El número God Help The Outcasts es de lo mejor que ha hecho Disney en toda su historia
Moulin Rouge! [Baz Luhrmann, 2001]
Algunos se quejan de la historia simplona, pero es imposible rendirse ante la visión entusiasta y colorida de Baz Luhrmann del mundo. Moulin Rouge! representa una celebración de todas las facetas del cine, estallando en la pantalla con energía y visuales deslumbrantes. The greatest thing you'll ever learn is to love and be loved in return!
The Nightmare Before Christmas [Henry Selick, 1993]
La visión macabra de Tim Burton y la música de Danny Elfman [quien también hace la voz cantante de Jack Skellington] alcanzan su mejor maridaje en este pastiche de lo mejor del cine de terror y el expresionismo alemán.
On the Town [Stanley Donen, Gene Kelly, 1949]
Tres marineros buscan a la mujer perfecta en la ciudad. Esta es una de esas películas que parecen haber sido hechas con el propósito expreso de hacerte enamorar de la ciudad de Nueva York. La escena donde Ann Miller baila en el American Museum of Natural History junto a los dinosaurios representa el verdadero espíritu del musical de la MGM, entusiasmo, energía y alegría de vivir.
Les Parapluies de Cherbourg [Jacques Demy, 1964]
Cantada de principio a fin, creo que no existe ninguna otra película que retrate tan fielmente el sentimiento del amor de juventud como esta obra maestra de Jacques Demy. Las melodías no serán tan memorables como otras elecciones de esta lista, pero Demy compensa con algunas de las composiciones visuales más hermosas de musical alguno, incluyendo el luminoso rostro de Catherine Deneuve.
Phantom of the Paradise [Brian DePalma, 1974]
La primera y única incursión de Brian DePalma en el género resultó un estrepitoso fracaso que casi lo lleva a la ruina. Pero como suele suceder con este tipo de cine, con los años su estatura de clásico de culto y sus fanáticos devotos aumentan. DePalma tiene fama de "robar" [no en vano Tarantino es su mayor fanático], y aquí le quita a un poco a Hitchcock, a Touch of Evil, al cine de Dario Argento y al mismo Fantasma de la Opera.
Pink Floyd The Wall [Alan Parker, 1982]
Una de las mejores bandas del mundo en su pináculo de creatividad [y a punto de separse] encargaron a Alan Parker crear este companion piece visual para su album The Wall. Los impactantes visuales sirven de apoyo para algunas de las mejores canciones de la historia del rock, como In The Flesh y Another Brick in the Wall. Dicen que la forma correcta de verla es con una combinación de Acid y LSD, algún día veré si lo trato.
Seven Brides for Seven Brothers [Stanley Donen, 1954]
Para 1954, MGM ya había perfeccionado el prototipo de musical, y Seven Brides for Seven Brothers es uno de los mejores en salir de su maquinaria. La novedad que traía, que luego utilizarían otros musicales como Gigi y My Fair Lady, era el uso del formato CinemaScope, que por representar un lienzo mucho más ancho para Stanley Donen, se esmeró creando las mejores y más complicadas coreografías que se habían visto hasta el momento. La escena del picnic, donde los siete hermanos bailan con las siete mujeres -todos en cuadro al mismo tiempo- al día de hoy sigue impactando. Esta es una de las películas que debe usarse como ejemplo sobre la importancia de ver toda película en su aspect ratio original.
Singin' in the Rain [Stanley Donen, Gene Kelly, 1952]
No sólo representa a la perfección todo lo que debe ser un musical, sino que constituye [junto a La Nuit Américaine] el mejor vistazo del proceso de realización de una película. A todo el que me pregunta sobre cómo se dio el paso del cine mudo al hablado siempre lo dirijo hacia este clásico.
The Sound of Music [Robert Wise, 1965]
Tal vez lo único que necesita un musical para perdurar en la historia son canciones y melodías inolvidables. Aquí es imposible elegir entre tantas. Como cine tiene sus problemas, pero es una de las películas entrañables de nuestra niñez a la que nos resulta casi imposible juzgar objetivamente.
Superstar: The Karen Carpenter Story [Todd Haynes, 1987]
Creo que en toda la historia de la música no existe una voz comparable a la de Karen Carpenter. Increíble que detrás de una voz tan transparente y sincera se escondiera una historia de tanta tristeza y dolor. También es increíble que Todd Haynes pudiera capturar la esencia de Karen y de la música de The Carpenters en un musical hecho con muñecas Barbie [!!]. Quentin Tarantino la llamó hace poco la mejor película de culto que existe, y una prueba fehaciente de que la piratería no es tan mala. Aunque existen numerosas copias bootleg en el mercado, es difícil encontrar la versión integra debido a los problemas legales en los que está envuelta por haber usado la música de The Carpenters sin autorización.
This is Spinal Tap [Rob Reiner, 1984]
Es casi trampa considerarla un musical, pero es una película que me gusta tanto y donde la música es tan importante que no pude dejar de incluírla. Siguiendo los triunfos y fracasos de una banda de rock que nunca existió, este formato de mockumentary dio pie a Christopher Guest para hacer sus pseudo-documentales como Best in Show y Waiting for Guffman.
Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street [Tim Burton, 2007]
Con Sweeney Todd, el compositor Stephen Sondheim desafió los convencionalismos de Broadway y el West End de Londres creando un musical prácticamente atonal y macabro. Sin ser estrictamente fiel al material, Tim Burton logra crear una de las mejores adaptaciones de musical alguno que haya sido llevado a la pantalla. El espíritu misántropo y pesimista de Sondheim queda intacto, y las imágenes de Burton son difíciles de borrar, especialmente el final.
Sweet Charity [Bob Fosse, 1969]
Bob Fosse es el padre del musical moderno, el Broadway que existe hoy día es fruto de sus esfuerzos, y aunque esta su primera película -basada en el show del mismo nombre que a su vez se basa en La Notti de Cabiria de Fellini- sea su menos celebrada, creo que luego de Cabaret es su trabajo más terminado. Magnífica Shirley McClaine, y los números Big Spender y If My Friends Could See Me Now son tan buenos como cualquiera de Cabaret.
Swing Time [George Stevens,1931] /Top Hat [Mark Sandrich, 1935]
Imposible elegir entre las dos, pero estas representan las dos mejores colaboraciones entre la pareja musical de oro de Fred Astaire y Ginger Rogers. Algunas de sus canciones como Cheek to Cheek y The Way You Look Tonight han trascendido al cine y se han convertido en clásicos de la música popular.
Die 3groschenoper - The Threepenny Opera [G.W. Pabst, 1931]
Stephen Sondheim no fue el primero en dedicar un musical a un asesino en serie. El maestro del expresionismo alemán G.W. Pabst se le adelantó por mucho con este retrato del infame Mack the Knife, que le da nombre a una de las canciones más famosas de la historia de la música moderna, misma que han interpretado desde Frank Sinatra hasta Tony Bennett. Esta joya la descubrí hace poco gracias a la nueva edición que lanzó en DVD The Criterion Collection.
West Side Story [Jerome Robbins, Robert Wise, 1961]
West Side Story tiene el privelegio de contar con Somewhere, que en mi opinión es la mejor canción que se ha compuesto para musical alguno. Aunque algunos la acusan de artificial, de ser una visión romantizada de lo que significaba vivir en los "Saida" de Nueva York en un tiempo donde las relaciones entre blancos e inmigrantes estaban en su punto más crítico, West Side Story sigue siendo uno de los mejores musicales que Hollywood ha hecho.
The Wizard of Oz [Victor Fleming, 1939]
Las palabras sobran.
Otros 5 pa que sean 30:
- Meet Me in St. Louis [Vicente Minnelli, 1944]
Minnelli junto a su musa Judy Garland en su carta de amor a la familia norteamericana, a las tradiciones y la vida de pueblo. Have Yourself a Merry Little Christmas es otra canción que se ha convertido en un clásico de la música popular y no hay navidad sin ella.
- New York, New York [Martin Scorsese, 1977]
Scorsese homenajea a los musicales de MGM con resultados desiguales. No se escucha sino hasta el final de la película, pero el momento en que suenan las primeras notas de New York, New York emociona sobremanera.
- The Rocky Horror Picture Show [Jim Sharman, 1975]
La definición de Cult Classic.
- Torch Song [Charles Walter, 1953]
¡Joan Crawford en Technicolor! Un camp classic donde la Diva en decadencia demuestra que todavía puede.
- Gentlemen Prefer Blondes [Howard Hawks, 1953]
Marlyn Monroe en Diamonds are a Girl's Best Friend crea uno de los momentos más icónicos de la historia del cine.

